Aunque las causas del autismo aún no están confirmadas. Un último estudio, realizado por la Escuela de Salud Pública de Harvard, la exposición a las partículas finas contaminantes en el aire, como polvo o humo, duplican el riesgo de autismo.

Los científicos examinaron la relación entre esta exposición antes, durante y después del embarazo. Los resultados determinaron que existe una asociación significativa durante la gestación, pero no antes ni después de este periodo. El tercer trimestre es sin duda, el periodo con más riesgo, identificaron los expertos.

En la investigación, los expertos analizaron la descendencia de al menos 116 mil enfermeras estadounidenses y los lugares en los que se encontraron durante sus embarazos.

De acuerdo con los investigadores, mientras mayor sea la exposición a esta contaminación atmosférica, en especial en el tercer trimestre, mayor es el riesgo de un diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA).