Cuando el trabajo empieza a convertirse en un martirio y lo único que desean el lunes por la mañana es que ya sea viernes, entonces algo extraño está pasando con ustedes.

Si en algún momento tenemos la sensación de odiar a nuestros jefes y compañeros y descargamos nuestra ira con la familia, es posible que estemos experimentando el síndrome de aversión al trabajo, menciona Oscar Cáceres, coach y speaker internacional.

“Los orígenes de esta creencia tan instalada pueden ser diversos y se encuentran arraigados en lo más profundo de nuestra psique colectiva, interpretaciones religiosas, resentimientos sociales o sencillamente aprendizajes heredados de nuestras familias y grupos de influencia”, compartió Cáceres en su sitio web.

A continuación, la lista de características que delatan el padecimiento del síndrome de aversión al trabajo.

1. Depresión del Domingo en la tarde

Después de la hora de almuerzo dominguero, nos empieza a invadir una terrible sensación de tristeza y melancolía la que, se agudiza a medida que pasa la tarde y llega la noche y sobre todo cuando comenzamos a pensar en el día que nos viene.

En la galería de fotos pdorán encontrar la lista completa.

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