Un nuevo estudio publicado en la revista Enfemenino, basado en las posiciones que ocupan las mujeres para dormir, se puede de acá interpretar qué tipo de amante es. Cada movimiento tiene su propio significado.

1. De lado con los brazos extendidos

Cuando duermes de un costado con los brazos frente a ti, implica que tienes una actitud escéptica frente al resto. Te cuesta confiar en los demás, en especial en el ámbito amoroso. Esto puede ser por experiencias previas que no hayan sido gratas, o por miedo a que alguien te pueda traicionar. Por lo tanto, mantienes distancia y estas algo a la defensiva.

2. Boca abajo

Esta posición indica que tienes una actitud más relajada y, sobre todo, menos conflictiva en cuanto a las relaciones. Evitas pelear no por sumisión, sino porque prefieres enfocarte en las cosas buenas y estás más dispuesta a ceder para lograr la felicidad con tu pareja.

3. De costado, algo extendida y con una mano bajo tu rostro

En cuanto a términos de salud, es una posición muy buena que no pone presión en tu cuerpo. Pero quiere decir que tienes preocupaciones constantes, pero no te abrumas por ellas. Puedes tener dudas en cuanto a tu relación, pero sabes que las puedes trabajar y tienes una buena intención. En el fondo, eres una persona sensible y por ello te cuestionas las cosas un poco, y sueles analizar a quienes te rodean.

4. Posición fetal

Te gusta el amor y te sientes comprometida en tu relación. Tienes sentimientos fuertes, pero te tomas el tiempo para poder exteriorizarlos. Eres una mujer cautelosa y esto se refleja en tu manera de dormir.

5. Boca arriba con tus extremidades extendidas

Eres una persona amorosa y no temes dar amor, así como también te encanta recibirlo. Eres segura de ti misma y con una personalidad relajada, no tienes muchas preocupaciones y solo te entregas a quienes muestran interés en ti.

6. Como un “tronco”

Cuando duermes boca arriba o de lado con tus extremidades a los lados, pegadas a tu cuerpo, se lee en tu lenguaje corporal que eres una persona más insegura. No dejarás que cualquiera se acerque, y para que accedas a una relación analizas fríamente los beneficios que esto puede tener y si vale la pena intentarlo. 

7. Abrazando a la almohada

Si te gusta tener de compañera de sueño a tu almohada entre tus brazos y piernas, pides amor a gritos, tanto como lo quieres dar. Eres sensible y tierna, y los demás notan eso de ti, no solo en tu manera de dormir. Es una posición para románticas y amantes apasionadas. Te gusta la cercanía y el contacto físico, por lo que no tienes miedo a involucrarte demasiado emocionalmente. Te entregas al amor porque es lo que más sientes y quieres en tu vida.