Las sábanas se deben cambiar al menos una vez por semana. El lavado de las mismas debe realizarse con agua caliente, al menos a 60 ºC.

Pareciera que la cama es el lugar más limpio y agradable para reposar cuando nuestro cuerpo está exhausto. También lo vemos como el sitio ideal para disfrutar "a nuestras anchas" de la comodidad que nos brinda. Sin embargo, la cama puede ser un enorme portador de hongos, bacterias, partes de insectos, hongos y productos cosméticos.

Al menos eso es lo que compartió el microbiólogo Philip M. Tierno Jr, director de la clínica de microbiología e inmunología del Centro Médico Langone en la Universidad de Nueva York, quien mencionó los siguientes datos respecto a la importancia de cambiar nuestras sábanas al menos una vez por semana.

A continuación las razones.

1. Los terribles ácaros

Los ácaros viven dentro del colchón y almohada. Además se pasean toda la noche por las sábanas y evidentemente sobre nuestro cuerpo. Pueden causar reacciones alérgicas o irritación en bebés o personas sensibles.

2. Piel muerta

Durante la noche nuestra piel se deshace de las células muertas, por lo que deja en la cama escamas de la piel que son invisibles. Cabe señalar que las células de la piel humana se convierten en alimento para los ácaros, según informa el microbiólogo Philip Tierno de la Universidad de Nueva York.

3. Más sudor que en un día caluroso

Durante la noche "una persona puede sudar más de un litro y más aún si está cubierto por un montón de cobijas". Este sudor es absorbido por nuestra ropa de cama y por las sábanas.

4. Restos de comida

Algunas personas suelen comer en la cama, por lo que esta falta de higiene puede resultar perjudicial para nuestra salud. Es sobre todo, una amenaza para las vías respiratorias, ya que perjudican nuestro bienestar constantemente -cada noche-.

5. Pero eso no es todo

También hay pelo, caspa, moho, hongos, esporas de hongos, bacterias y secreciones corporales junto a polvo, pelusa, fibras, partículas, partes de insectos, polen, tierra, arena y pro