Si de algo nos hemos percatado los guatemaltecos en los últimos meses es de la importancia que nuestras instituciones públicas sean fuertes y no vulnerables a las circunstancias políticas. Entendemos instituciones como el conjunto de normas y reglas que nos rigen como sociedad. Estas parten desde la conducta, las relaciones de convivencia, las reglas, las leyes y hasta la Constitución de la República.

Luego de tanto escándalo de corrupción hemos aprendido que parte del problema es que ciertas leyes están obsoletas; sin embargo, también podemos apreciar que gran parte de la complicación se debe a que la mayoría no respeta las existentes, en especial los funcionarios. Por ello se recalca contar con un verdadero Estado de Derecho, donde el actuar de los individuos está regulado por normas y leyes, las cuales son estables e iguales para todos, se aplican en forma correcta, pareja y certera. Esto implica el respeto a los derechos básicos de la persona (vida, libertad y propiedad), donde la actividad de los gobernantes y gobernados está garantizada –y limitada a la vez– por una norma superior.

El tema del Encuentro Nacional de Empresarios (ENADE), organizado por FUNDESA el pasado 8 de octubre, fue Fortalecimiento de las Instituciones para el Desarrollo. Luego de una serie de seminarios y consultas elaboró un documento como parte del proyecto Mejoremos Guate (http://goo.gl/zdwSbW). Se busca mayor rentabilidad de la inversión pública, resolver los cuellos de botella y atacar la corrupción. Se proponen reformar varias leyes y reglamentos, en especial de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), la Contraloría General de Cuentas (CGC) y la Oficina Nacional de Servicio Civil (ONSEC), así como impulsar la Carrera Judicial referida por CICIG.

Durante el evento se presentó un resumen de la propuesta, se tuvo la exposición de dos personalidades internacionales y ambos candidatos a la presidencia presentaron su plan de gobierno. Por último participó el presidente de la República, el Lic. Alejandro Maldonado Aguirre, quien realmente sorprendió con su discurso e iniciativa. Fue evidente su conocimiento de la historia política del país, su sabiduría de comprender la situación actual y su determinación de dejar un legado en esta transición.
Comprometió a los candidatos a realizar dos reformas concretas: la del Servicio Civil y la de la SAT.

Las entidades públicas requieren de sistemas eficientes y transparentes para una administración efectiva. Es indispensable que la gente que trabaje para el gobierno sea la de mayor calidad posible, por ello es importante fortalecer la Ley de Servicio Civil que premie el mérito y la carrera, y además abarque los sectores de educación y salud. Actualmente muchos de los empleados públicos no han sido contratados por sus calidades y competencias, sino por su afinidad política o sindical.

Esto ha provocado que la burocracia aumente, sin obtener mejores resultados para la población. Por el otro lado, si no tenemos ingresos tributarios y además los pocos se administran inadecuadamente, no lograremos servicios de calidad, en especial para los más pobres. Debemos romper este círculo vicioso, donde el que llega al poder público tiene como fin hacer dinero, dar plazas y no servir al país.

Coincido con las prioridades indicadas por el mandatario. Es importante que las propuestas de reforma las plantee un equipo técnico multidisciplinario liderado por el presidente y que estas sean consensuadas con los candidatos –independientemente de quién quede–. Después el mayor desafío será lograr un pacto con el Congreso de la República para que la iniciativa enviada por el Ejecutivo sea aprobada sin modificaciones. Solo así iniciaremos una transformación en la administración pública. ¿Qué opina de las instituciones del Estado? ¿Cuál es la de mayor burocracia? ¿Qué cambiaría?