Guatemala está cambiando. ¡Qué alegre! Esta semana hemos vivido muchos acontecimientos históricos que le están dando vientos frescos al país. Luego de la renuncia de la vicepresidenta, y después de tres intentos de una terna enviada por el presidente, por fin se logró que el Congreso celebrara la elección y desde el 14 a las 14 contamos con un nuevo vicepresidente.

Alejandro Maldonado Aguirre es un hombre de mucho recorrido en la política y en cargos públicos. Sorpresiva su elección, personaje que aparentemente surgió como candidato dentro del Parlamento y fue aceptado por el presidente. Tiene una personalidad muy distinta a la ex vicemandataria. Será importante no sobredimensionar su papel. A este funcionario le compete apoyar al mandatario y coordinar a los ministros. Ojalá que pusiera orden, y que limpiara y transparentara muchos de los procesos internos, pero esto será difícil en tan corto tiempo.

A algunos políticos no les han gustado señalamientos que en distintos medios de comunicación han vertido en su contra. Se presentó que uno de ellos había solicitado la destitución de algunos periodistas por su crítica abierta hacia su agrupación. Es inexplicable que un político no tolere los comentarios y los cuestionamientos –especialmente por las circunstancias que estamos viviendo–, y da pavor pensar que estando en el poder quedaría en riesgo la libertad de expresión.

Sin embargo, el clamor por el cese a la corrupción, la depuración del gobierno y la renovación de la clase política ha aumentado. Positivas las expresiones de muchos guatemaltecos que asistieron a las manifestaciones el #16M en distintos departamentos del país y en el extranjero. El sábado en la Plaza de la Constitución había alrededor de 60 mil personas. Interesante conocer cómo se ha organizado este movimiento ciudadano a través de redes sociales y medios de comunicación.

Impresionan la creatividad y la espontaneidad de varios grupos como los ciclistas, los motoristas, organizaciones no gubernamentales, religiosos, artistas y especialmente el papel que han jugado los estudiantes de distintas universidades. Es positivo que estemos unidos por una misma causa: una Guatemala distinta.

Los guatemaltecos han dicho basta ya, y han salido a las calles a protestar. Estamos indignados y cansadas del desempeño de varios funcionarios y del resultado caótico de los servicios públicos –especialmente el de la salud. Que se manifiesten en forma pacífica, en familia y utilizando pancartas donde cada quien puede expresarse es innovador.

Hay unos carteles muy buenos como “no nos robarán nuestros sueños”, “no más de lo mismo”, “si protestamos como leones no votemos como burros” y “cuando el pueblo despertó, Guatemala floreció”. Erizante entonar el himno nacional rodeados de compatriotas, lo que provoca energía y emoción por el país.

Todos nos preguntamos ¿y ahora qué? Pues tenemos que iniciar la transformación. Es urgente establecer prioridades y trabajar en los cambios. Será importante que el Ejecutivo defina un rumbo, que se determinen las leyes que se deben modificar y que se esclarezca el panorama político. Será importante analizar a conciencia a los aspirantes y poder el 6 de septiembre con nuestro voto renovar los cuadros necesarios para implementar la modernización del país.

¿Qué sabe de los candidatos a la presidencia y vicepresidencia? ¿Quién será el diputado que lo represente? ¿Está informado de los postulantes a alcaldes de su municipio?