Inicia el calorcito de la primavera y a florecer las bellas jacarandas. Ya está cerca la Semana Santa, feriado que será un respiro para los guatemaltecos luego de todos los eventos vividos en el año.

Qué intensidad política la de la semana pasada. El ataque terrorista al bus, las declaraciones de “Eco”, las audiencias del “agua mágica” de Amatitlán, la celebración del Día internacional de la mujer, la discusión a las reformas de la Ley Electoral y de Partidos Políticos, el careo entre los diputados, la detención de Gudy Rivera, la elección de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad, el nombramiento de un nuevo superintendente de la SAT y las declaraciones del Nuncio Apostólico respecto al papel de las misiones diplomáticas, fueron algunos de los eventos. Genera una especie de ansiedad con tristeza, al ver que nos falta mucho por recorrer.

Llama la atención el nivel de crítica que existe respecto del presidente entre algunos grupos. Es de reconocer que ha tenido tropiezos, pero también está avanzando. Muchos le piden acciones heroicas, otros desean que actúe como un experto político y algunos lo juzgan de inepto. Es de recordar que la población decidió el año pasado escoger como presidente a un “nuevo político”.

La prioridad para la mayoría de guatemaltecos fue elegir algo distinto a los tradicionales partidos y candidatos, con la esperanza de cambiar el sistema político, generar oportunidades de empleo y contar con servicios públicos de calidad (educación, salud, seguridad y justicia).

En salud se ha presentado un plan de acción para combatir la desnutrición crónica, pero aún no hay luz en relación con qué hacer con el sistema hospitalario. En educación se ha planteado como prioridad la formación para jóvenes y tecnología en las aulas. Esta cartera tiene muy pocos recursos pero puede con el Intecap y el Ministerio de Economía diseñar un programa para capacitación y fomentar el emprendedurismo.

Infraestructura de calidad, certeza jurídica y seguridad ciudadana generarán el ambiente para atraer inversiones y generar más y mejores empleos. Se está trabajando en un plan de desarrollo urbano y se desea priorizar la vivienda. También hay esfuerzos en seguridad y justicia. Habrá coordinación, y existe anuencia a realizar un plan para establecer metas y ejecutar tareas concretas para mejorar la situación.

Respecto de la transparencia y la corrupción, se ha percibido que no hay claridad sobre cómo manejar la situación. Ha habido cuestionamientos sobre varios nombramientos, y se ha fallado en aclarar los procedimientos. El actuar de su bancada en el Congreso por aceptar a los tránsfugas fue mal recibido, y sus relaciones con la prensa y distintos sectores no ha sido muy acertada. A muchos les molesta sus actos relacionados con la religión y otros reprochan al grupo fundador del partido.

Puede ser que por la falta de experiencia del mandatario, él tenga una falsa apreciación de la autoridad y el poder real que tiene un presidente. Legalmente es el mandatario, pero se tendrá que ganar la legitimidad –apoyo y admiración de los ciudadanos– a puro pulso. Esto se logrará con un norte claro, con paso firme, integridad y enmendando sus errores con humildad en el camino.

Es indispensable tener una agenda propia y lograr que la cooperación internacional la respete, la apoye y la complemente; valioso recibir consejo, pero no aceptar instrucciones e intervenciones que debilitan la soberanía. Tendrá que ir gobernando con la gente e ir demostrando su capacidad poco a poco. ¿Está cambiando el país? ¿Qué le parece lo más desafiante? ¿Ya listo para el feriado?