Posiblemente los guatemaltecos hoy nos sentimos más indignados que nunca. Durante varios meses la mayoría de los miembros del Congreso nos estuvieron entreteniendo respecto a reformar leyes, retirar la inmunidad al Presidente y emendar su actuación ante la población.

Ya nos habíamos acostumbrado que cada jueves la CICIG presentara acusaciones en contra de corruptos. Sin embargo, en esta oportunidad el Parlamento en una tarde de jueves arrasó con lo poco avanzado, llevándose las esperanzas de muchos ciudadanos de un cambio.

En pocas horas se suspendió el proceso de reforma de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), se solicitaron modificaciones a la Ley Orgánica del Ministerio Público (MP), con fines de eliminar a la CICIG, y prácticamente se perdió la posibilidad de retirarle el derecho de antejuicio al Presidente. Luego de todos los escándalos y destapes del funcionamiento del sistema político hace cuatro meses, el clamor popular era cambios.

Rápidamente se señaló que debiera de reformarse algunas leyes, en especial la Ley Electoral y de Partidos Políticos, propuestas que llevaban en discusión algunos años. Después de la integración de las mesas en el Congreso, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hizo un planteamiento.

Seguidamente se llevaron varias sesiones, dirigidas en su mayoría por diputados de bancadas minoritarias, quienes acordaron una serie de modificaciones. Lamentablemente este nuevo proyecto de ley no llenaba las expectativas de transformación que se deseaban; sin embargo, al menos se esperaba que fuera aprobada con algunas reformas por el pleno.

Por varias sesiones se discutió la nueva iniciativa de la LEPP, llevándose a cabo en julio la primera y la segunda lectura. Durante estos procesos no asistieron al pleno
todos los congresistas. De hecho por ser una ley de mayoría calificada de rango constitucional requiere de 105 votos. A pesar de que no se contó con este número de votos en cada una de las lecturas (86 votos en la primera y 84 en la segunda), se percibió que el proyecto iba avanzado.

Sin embargo, el jueves 13 aparecieron la mayoría de los diputados y mientras se realizaba la tercera lectura al proyecto de la LEPP, la Corte de Constitucionalidad determinaba, por un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el partido Líder, que el proceso de reforma a la Ley Electoral y Partidos Políticos debiera regresar a su primera lectura. Adicionalmente el Congreso conoció el expediente de la comisión pesquisidora del mandatario del país y se sometió a votación, obteniendo
88 a favor de retirarle la inmunidad.

Al no llegar a los 105 votos que señala la Ley en Materia de Antejuicios, el Presidente sigue conservando su derecho a antejuicio. Y por último –el tiro de gracia– se discutió en el Congreso posibles modificaciones a la ley del Ministerio Público (MP), buscando que el mismo no sea acompañado por entidades extranjeras o nacionales.

Menos mal que esta moción presentada por el partido Líder fue rechazada; sin embargo, la amenaza fue directa a la CICIG. Es de recordar que, según las encuestas, más del 65% de la población confía en la CICIG, en comparación con 12% en los diputados. Nos sentimos frustrados, burlados y engañados.

Difícil comprender el actuar del Congreso ante la crisis política. La población ya no tolera más. Usted, ¿qué opina? ¿Qué podemos hacer para hacernos oír? Reflexión “Y por último –el tiro de gracia– se discutió en el Congreso posibles modificaciones a la ley del Ministerio Público (MP), buscando que el mismo no sea acompañado por entidades extranjeras o nacionales.

Menos mal que esta moción presentada por el partido Líder fue rechazada; sin embargo, la amenaza fue directa a la CICIG”.