Hace unos días escuchaba a unos niños haciendo sus solicitudes a Santa Claus. Con qué ilusión hacían sus peticiones. Se notaba la emoción en sus caritas, y me encantó la certeza con que expresaban sus aspiraciones. Pensaba, ¿cuáles son nuestros deseos para Guatemala? Pienso: lograr una sociedad próspera con gente desarro- llada y feliz con un gobierno eficaz y efectivo.

Principalmente deseamos que nuestras autoridades tengan clara su misión ¡gobernar! Ideal que sean honra- dos, capaces y transparentes. Que respeten los procedi- mientos y no pretendan hacer excepciones sin seguir la ley. Un presupuesto como el aprobado para el año 2015 demandará claridad de objetivos y posiblemente refor- mulación de algunos proyectos no pertinentes.

Para los miembros del Congreso solicitamos sabiduría y trabajo parlamentario. Nos gustaría observar discusiones profundas de las iniciativas de ley, contar con un listado de sus prioridades, transparentar su presupuesto y asumir su rol de representantes. Legislar para crear más y mejores empleos, contar con orden público y transformar los sistemas obsoletos de varios de nuestros servicios estatales.

Para el Organismo Eje- cutivo queremos mucha dedicación hacia la pobla- ción, en especial los más vulnerables. Al ser 2015 un año de votaciones, habrá tentaciones. Cuidado con tomar decisiones pensando en agendas que no son del interés nacional. Mucha energía para los ministros de Educación, Salud y Gobernación para que sus actividades lleguen a los más necesitados. Al gabinete económico y de obras públicas, prudencia; especialmente con la estabilidad económica del país y la ejecución presupuestaria. Visión para solidificar los pro- yectos de desarrollo emprendidos en este gobierno, lo- grando una buena transición con las nuevas autoridades. Apoyo para el Ministerio Público para agilizar los ex- pedientes acumulados.

Justicia pronta y cumplida que emane de los magistrados y funcionarios públicos dedi- cados día a día a estudiar y resolver. A los funcionarios de los órganos de control requerimos sagacidad y capacidad para lograr señalar lo que no está correcto y enmendar el camino. Mucha valentía y sapiencia a los miembros del Tribunal Supremo Electoral, institución que tendrá a cargo una elección más de presidente y vicepresidente, parlamentarios y corporaciones municipales. Claridad para poner límites, soporte para conducir el proceso y estrategia para que se respeten y cumplan las normas. Entrega y servicio deseamos de los alcaldes.

Que sus obras y proyectos sean escogidos por las necesidades de su municipio, y no solo por ganar una contienda electoral. Propuestas frescas les solicitamos a los políticos, información y luz a los medios de comunicación, ideas innovadoras a los académicos, participación activa a los empresarios, impulso trasformador a la sociedad civil y oportunidades laborales para todos. Alegría para los niños, creatividad en los jóvenes, unidad en las familias y paz en los corazones de cada guatemalteco. Es época de amar, compartir, dar, perdonar, gozar, reflexionar y rezar. Tengamos fe en nosotros y en el país. Para usted y los suyos, ¡feliz Navidad!