Eran las 5:00 de la mañana” y empezaban a llegar al Centro de Votación INTECAP I, zona 7, los primeros miembros de las Juntas Receptores de Votos conformadas por cinco guatemaltecos con un gran compromiso de servir a Guatemala. Nuestro Residente del TSE, Javier, llevaba 24 horas sin dormir para asegurar que el Centro contara con todas las condiciones necesarias para empezar a funcionar.

El INTECAP mostró su buena voluntad para lograr un proceso transparente y eficiente. Desde las 4:40 a. m. estábamos presentes el coordinador del Centro y sus delegados. Cuando llegó el camión con las boletas electorales, seguido de un vehículo de la Policía Nacional con luces reverberantes, sentimos una gran emoción.

Guatemala está reaccionando a hechos que nos entristecen y preocupan, pero aquí era evidente que los ciudadanos aún tenemos voluntad por un mejor mañana.
A las 5:30 a. m. los miembros de las Juntas abrieron las cajas selladas e iniciaron el conteo de papeletas bajo la observancia de los fiscales de los distintos partidos políticos. Éramos un grupo de guatemaltecos comprometidos, aún enamorados con la idea de una mejor nación.

A las 6:00 a. m. la mayoría de mesas se encontraba en eufórica acción, distribuyendo sus enseres y preparando los rótulos para asegurar que las filas fueran lo más ordenadas posible.

Eran las 7:00 a. m. y después de un conteo regresivo se apertura el Centro. Contamos con una gran asistencia, más del 76% de las personas empadronadas correspondientes a nuestro Centro. Fue increíble contar con la participación voluntaria de estudiantes del Instituto Guillermo Putzeys Álvarez; una de las patojas hasta dominaba el lenguaje de señas, lo que nos permitió apoyar a una votante con discapacidad auditiva para emitir su voto.

También fueron esenciales estos jóvenes, así como los voluntarios de la carrera de derecho de Usac y los voluntarios del TSE para conducir al gran número de personas de la tercera edad y tres personas con discapacidad visual a dirigirse a sus mesas y emitir su voto. ¡Imaginen, hubo una votante de 97 años, una votante que se cayó de la camioneta y con una herida sangrante esperó a emitir su voto y un hombre de la tercera edad que cayó y con el apoyo de los estudiantes del Instituto se recuperó y votó!

Fue conmovedor también observar cómo cada persona realizó su mejor esfuerzo para colaborar en el proceso. Los agentes de seguridad públicos y privados asistieron a las personas a identificar sus mesas, ayudaron a las personas a localizar sus centros cuando no los encontraban y en todo momento mostraron un gran interés para protegernos.

No es ningún secreto que este año el TSE enfrentó desafíos financieros. Esto presentó retos para llenar las necesidades de todos los participantes. Sin embargo, hubo una sinergia entre la voluntad de nuestras Juntas y la tecnología. ¡Tuvimos que crear un “call center” improvisado, cada persona prestando su teléfono para informar a la gran concurrencia de votantes y cooperar con los compañeros de Información que apenas respiraban para atender al gran número de consultas que recibían!

También contamos con la bondad de la pastelería La Holandesa, cuyo dueño participó en nuestro Centro y donó alimentación en abundancia para todos los miembros de las Juntas y nuestros voluntarios.

Eran las 9:00 p. m. y ya habían transcurrido 18 horas desde que salimos de nuestras casas para cumplir con Guatemala. Aún no sabíamos cuáles serían los resultados. Nuestro Observador Nacional bebía una gaseosa y comentaba con nosotros las grandes sorpresas y las emociones del día.

Los colegas de Informática ya estaban prestos para ingresar las primeras boletas de nuestro centro y demostraban la mejor de las motivaciones por colaborar con todos. Los amigos de los medios también estuvieron disfrutando el momento e informando a la población.

Cuando escribimos esta crónica, aún no sabíamos con certeza los resultados de las cinco papeletas. Ya tenemos claridad de que habrá segunda vuelta y de que los guatemaltecos nuevamente participaremos con la convicción de que un mejor país es posible. Contrario a lo que muchos insinuaron, el proceso se desarrolló de manera pacífica y ordenada. Esperamos que en la segunda vuelta nuestro Centro esté tan lleno de alegría y colaboración como lo estuvo este domingo.

¿Habrá sorpresas en nuestra elección de presidente? ¿Quiénes harán la diferencia en nuestro nuevo Congreso? ¿Qué harán de nuevo los alcaldes reelectos?