Este mes se celebran los 25 años de la firma de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, y considero que es el momento más oportuno para detenernos un poco a reflexionar y analizar los avances y los desafíos que enfrenta la niñez guatemalteca. La Convención reconoce que los niños y las niñas (seres humanos menores de 18 años) son individuos con derecho pleno desarrollo físico, mental y social, y con derecho a expresar libremente sus opiniones. Además la Convención es también un modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad humana. Es la primera ley internacional sobre los derechos de los niños y las niñas, es de carácter obligatorio para los Estados firmantes. Guatemala fue uno de los primeros países en ratificar la Convención el 10 de mayo de 1990. Esta se ha utilizado en todo el mundo para promover y proteger los derechos de la infancia. Desde su aprobación, se han producido avances considerables en el cumplimiento de los derechos de la infancia a la supervivencia, la salud y la educación, a través de la prestación de bienes y servicios esenciales, entre otros. La situación de la niñez y la juventud en Guatemala se enmarca en circunstancias muy adversas, considerando problemas estructurales como la pobreza, la exclusión y la discriminación. Sin duda, los esfuerzos del Estado deben estar orientados no solo a atender las necesidades de la niñez, sino también de la población en general. Hay que reconocer avances en materia de salud, nutrición, educación y protección de la infancia contra la violencia, el abuso, la negligencia y la explotación. Por ejemplo, ha aumentado el porcentaje de la población con acceso a mejores servicios de saneamiento; se logró una reducción en la tasa de mortalidad en la niñez; así como el diseño y la implementación de la política de Seguridad Alimentaria y Nutricional, con su respectiva ley, su reglamento y plan estratégico, que ha sido ejemplo para otros países en la región, entre otros avances importantes (UNICEF, 2014).

Sin duda, la realidad nos muestra que, a pesar de los avances, aún hay muchos desafíos que como sociedad debemos atender. Guatemala tiene que delinear una agenda de desarrollo con políticas públicas acompañadas de recursos adecuados que permitan alcanzar las metas concretas en materia de supervivencia infantil, educación para la vida, protección integral e inclusión social.

Las preguntas que rondan en el escenario son ¿el gobierno está considerando las necesidades de la niñez en el presupuesto del próximo año? En el Congreso se está discutiendo el presupuesto y sería oportuno encontrar respuesta a esta pregunta. ¿Los partidos políticos tienen propuestas para atender las necesidades de la niñez? El próximo año hay elecciones y espero que los partidos estén preparando propuestas viables para atender estas necesidades. El principal desafío para el país es apostar e invertir en el desarrollo de la niñez, como instrumento de cohesión social y gobernabilidad democrática. Lo que sembremos hoy en los niños, lo cosecharemos mañana. ¿Qué opina usted? ¿Está dispuesto a colaborar y sembrar semillas en el terreno fértil de la niñez?

Reflexión

“Este mes se celebran los 25 años de la firma de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, y considero es el momento más oportuno para detenernos un poco a reflexionar y analizar los avances y desafíos que enfrenta la niñez”.