“Esta no es una crisis de gobierno, sino una crisis nacional. Que incluso tiene alcances internacionales por la repercusión que está teniendo a nivel mundial. Así que, Presidente le pido que se deje de hacer la víctima, que deje de estar diciendo que esto es un complot, que deje de estar diciendo que esto es una desestabilización. Siempre sale diciendo lo mismo. Nunca tiene elementos, ni nunca tiene respuesta para decir quiénes son los que provocan estas crisis y esta desestabilización”.

“Por eso hoy nadie le cree al presidente sino acepta con responsabilidad lo que está pasando. Y la única forma de hacer una investigación clara y transparente es que el Presidente se retire del cargo. Que acepte separarse del cargo que está desempeñando. Y es importante decir aquí que no estamos llamando a un rompimiento institucional. Que son procedimientos que la propia Constitución establece. Que se respete el Estado de Derecho. Y la forma de respetar el Estado de Derecho es si él se separa del cargo, el Vicepresidente debe asumir las funciones del Presidente de la República”.

Estas fueron las palabras que expresó Otto Pérez Molina, en la conferencia de prensa que el Partido Patriota dio en la crisis de “Rosenberg” que enfrentó el gobierno de Álvaro Colom en el 2009. Lo interesante es que en esa ocasión Pérez Molina le está pidiendo la renuncia al Presidente Colom. La vida da vueltas. Hoy miles de guatemaltecos están pidiendo su renuncia. 

Ayer salimos miles de guatemaltecos a exigir, en la ciudad y el interior del país, la renuncia del presidente Pérez Molina. La Procuradora General de la Nación (PGN), el rector de la Universidad de San Carlos (USAC), el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) y otras entidades también lo hicieron formalmente. El Presidente está perdiendo apoyos externos e internos, con la renuncia de muchos ministros de su gabinete. Está muy solitario y atrincherado. Se está aferrando al proceso de antejuicio, que aunque es legal, en estos momentos termina siendo muy cuestionado.  

La presión deberá dirigirse al Congreso de la República para que la comisión pesquisidora inicie su trabajo y presente lo más pronto posible su informe. 

Espero que se le retire el antejuicio al Presidente, y que luego, el pleno del Congreso vote a favor. Estos procesos generarán desgaste político e institucional y el presidente lo puede evitar con su renuncia. 

Las manifestaciones seguirán. Los guatemaltecos continuarán exigiendo en las calles su renuncia. No hay mucho que decir. La jornada cívica y democrática que vivió ayer Guatemala da luces que el país está cambiando. No desmayemos. Una Guatemala libre de corrupción, clientelismo y politiquería está a nuestro alcance. La necesitamos construir, y ayer dimos pasos muy importantes. 

Al Presidente no me queda nada más que recordarle las palabras que expresó hace ya varios años. ¿Qué opina usted? 

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