Una jornada llena de muchas expectativas. Los resultados sorprendieron. Hacer un balance de lo sucedido no es fácil. Hoy quiero compartir algunas reflexiones sobre lo que nos dejó esta jornada electoral. 

El primer aspecto a resaltar es la participación de la ciudadanía. En medio de la crisis política, el desgano y la apatía de los guatemaltecos, se anticipaba una elección poco concurrida. Algunos pronosticaban incluso una abstención entre 45 % y 50 %. Sin embargo, sucedió lo contrario, los guatemaltecos asistieron a las urnas electorales de manera masiva. Superamos la participación de las elecciones de 2011 y las estadísticas registran una participación del 70%. 

El voto nulo. Antes de las elecciones se implementaron intensas campañas que invitaban a no votar, para no legitimar el sistema; o a votar nulo, como muestra de rechazo al sistema político, y a los candidatos que estaban participando. Se llegó incluso a pronosticar un porcentaje alto de votos nulos. Los resultados muestran que el comportamiento fue muy similar al de elecciones anteriores. Incluso hay diferencias en las papeletas. Hubo más votos nulos para los diputados al Parlamento Centro Americano (PARLACEN) que para presidente o alcaldes. 

La sorpresa de la jornada fue la elección presidencial. En primer lugar quedó Jimmy Morales, candidato del partido Frente de Convergencia Nacional –FCN- Nación–; en segundo lugar Sandra Torres, candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza –UNE–; y en tercer lugar, Manuel Baldizón, candidato del Partido Libertad Democrática –Líder–. 

Hace unos días era impensable que Baldizón quedara fuera de la segunda vuelta. Se perfilaba como el candidato invencible. Los resultados ayudaron a romper el mito que él trató de materializar en su campaña de “le toca” y que fue contrarrestada con la campaña de “no te toca”. La segunda resultó ser más efectiva. De igual manera se rompió el mito de que el candidato que más invierte en campaña sale ganador. 

Es interesante analizar que en muchos de los municipios y departamentos los candidatos a alcalde y diputados del partido Líder obtuvieron más votos que el candidato presidencial. Estructuras locales que movilizaron a los votantes el día de las elecciones no lograron asegurar ni condicionar el voto hacia su candidato presidencial. La ciudadanía votó de manera muy sofisticada y realizó un “voto cruzado”, que minó las posibilidades electorales de Baldizón. 

Sin embargo, la diferencia de votos entre Torres y Baldizón fue motivo de mucha atención y expectativa. El domingo por la noche los resultados posicionaban a Baldizón en segundo lugar y en las primeras horas de la mañana del lunes Sandra Torres lo alcanzó y superó, con un margen muy estrecho. Desde ese momento, la UNE se fue consolidado en la segunda posición.  

La estrecha diferencia aumentó la ansiedad por conocer los resultados finales. En ese contexto, Baldizón brindó declaraciones muy irresponsables e infundadas que es necesario aclarar. En las elecciones NO HUBO fraude electoral. Es un fantasma que dejamos en el pasado. Guatemala tiene un sistema que el día de las elecciones, tanto la recepción del voto, el escrutinio, el traslado de la información y los votos físicos, descansa en más de cien mil guatemaltecos que trabajan en las Juntas Receptoras de Votos, en las Juntas Electorales Municipales y Departamentales, para cuidar y resguardar el voto. Ellos son los héroes y las heroínas que de manera desinteresada contribuyen al proceso electoral. ¿Cuáles son sus reflexiones? ¿Qué cosas nos dejó la primera vuelta?