“Ya queremos pastel, ya queremos pastel, aunque sea un pedacito, pero queremos pastel”
En estos días, la revista digital “Brújula” está cumpliendo cinco años. Esto se dice y escucha muy fácil, pero muchas iniciativas que han tratado de hacer lo que hace Brújula, no llegan ni siquiera a cumplir, en el mejor de los casos, ni un año de trabajo.

Brújula es una revista digital que busca generar un espacio de encuentro entre jóvenes, de las diferentes universidades del país, privilegiando el respeto y la tolerancia a las diferencias, promoviendo el pensamiento crítico en la juventud guatemalteca.

La semilla fue sembrada por iniciativa del Padre Cabarrús de la Vicerrectoría de Investigación y Proyección, Renzo Rosal y Liza Noriega de la Dirección de Incidencia Pública de la Universidad Rafael Landivar (URL); con el anhelo y la convicción de que un espacio virtual como Brújula podría construir puentes entre los jóvenes universitarios, y de esa manera acercarlos a la realidad guatemalteca, para que a través de ese conocimiento, se convirtieran en agentes de transformación social.
Esta semilla fue germinando, abonada y alimentada, no solo por el entusiasmo y el espíritu de servicio de los creadores e impulsadores, sino principalmente por el desafío y los retos que el mismo proyecto planteaba. La raíces se fueron expandiendo, creció el tallo, las ramas y las hojas fueron naciendo y las flores, floreciendo.

Han pasado cinco años y ahora Brújula cuenta con el apoyo de más de 34 columnistas, todos ellos jóvenes menores de 30 años, de diferentes lugares del país y de diversas universidades, asociaciones y grupos juveniles; también tiene un programa de radio semanal y difunde cápsulas informativas en un canal de televisión, en donde jóvenes profesionales dan su opinión sobre distintos temas.
Este año, Brújula se aventurará a promover la discusión sobre la violencia y cómo se ven afectados los jóvenes por ella, y también promoverá la discusión sobre aspectos relacionados con la dinámica política, en el marco del proceso electoral.

La juventud en Guatemala se muestra apática e indiferente a la situación crítica que se vive en el país, y ese desencanto e insatisfacción, puede ser anulado con discusión, debate y reflexión crítica. Ahí está el desafío de Brújula, para que haciendo honor a su nombre, sea un espacio de “orientación” a los jóvenes que navegan en este mar de dudas, problemas, apatía e indiferencia; especialmente en este año electoral, en donde los jóvenes están llamados ser actores de cambio y transformación social.
Amigas y amigos lectores, los invito a que conozcan un poco más de este interesante proyecto en www.brujula.com.gt, y a seguirlos en la página de Facebook y en @brujulagt De todo corazón espero que estos cinco años se multipliquen. Los jóvenes en Guatemala necesitan estos espacios de discusión y reflexión. ¿Qué opina usted?