El Presidente electo tiene que negociar el presupuesto para su primer año de gobierno, debe conformar su gabinete de gobierno y sobrellevar de manera paralela un proceso de transición. Tres desafíos que pueden marcar el destino de su gobierno. 

En el primero de los casos, negociar el presupuesto para el próximo año, ya ha tomado algunas decisiones. Veo muy oportuno el equipo técnico-político que nombró para negociar con los diputados de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda del Congreso de la República. La lógica marca que uno de los miembros de este equipo asuma como Ministro de Finanzas. 

Este equipo para lograr sus resultados, además de un conocimiento especializado, deberá respaldarse con un apoyo político. Ahí veo el desafío. El partido FCN-Nación en este momento no tiene bancada en el Congreso. Los diputados electos del partido asumirán el próximo 14 de enero y serán un bloque minoritario. Es decir, para negociar el presupuesto el Presidente electo necesita tener claridad en el proyecto de presupuesto que desea y operadores políticos que busquen los acuerdos. Hasta el momento no veo claridad en la propuesta de presupuesto, estableciendo las prioridades de su gobierno y asignándole recursos, y tampoco identifico a los operadores políticos. 

El Presidente electo deberá integrar su gabinete de gobierno. Además de los cuadros partidarios o de los grupos que electoralmente lo apoyaron, puede integrar algunos representantes de sectores para buscar consolidar, en términos de legitimidad y representatividad, su equipo de trabajo. No será fácil controlar y evitar disputas internas de los grupos para tener el control de los ministerios más importantes del Ejecutivo. 

Aquí hay más dudas que certezas. ¿Cómo integrará un gabinete balanceado? En donde se sientan representados los diferentes sectores que están apoyando al Presidente. ¿Qué grupo o sector controlará las carteras importantes como finanzas, educación o comunicaciones? Según las declaraciones el equipo lo presentará en diciembre. Los tiempos políticos le pueden pasar la factura. Considero que lo más oportuno es presentar pronto el equipo. El gabinete será objeto de evaluación de la opinión pública y si alguno de los integrantes es señalado por la opinión pública le generará desgaste político. Debe evitar a toda costa esto último. Por ello, la decisión es compleja.  

El proceso de transición es el tercer desafío que tiene el Presidente electo. La transición debe permitir conocer la situación en la que se encuentran las instituciones públicas. Lo importante en este aspecto es que el equipo técnico del equipo que se involucre tenga luego participación en el gobierno. También es determinante que el Presidente y Vicepresidente electo le den prioridad y se involucren de lleno. Esto permitirá que el próximo gobierno inicie su gestión con la información y las experiencias que le permitan adoptar las mejores decisiones con conocimiento de causa. 

Los retos que enfrentará el Presidente electo Jimmy Morales en los próximos serán cruciales para el inicio de su gobierno. Las expectativas son altas y la ciudadanía estará atenta a cada decisión que tome. Si la decisión es valorada positivamente eso tendrá un redito político para iniciar con buen píe su gobierno. Por otro lado, si la decisión causa controversia y genera dudas, será un costo político que erosionará la confianza y el apoyo que el electorado expreso en las urnas. ¿Qué opina usted? ¿Cómo negociará el presupuesto? ¿Quiénes integrarán su gabinete de gobierno?