Barack Obama sufrió un duro golpe político luego del resultado de las elecciones intermedias en Estados Unidos. El partido republicano consiguió la mayoría electoral desde que George W. Bush fue reelecto hace casi una década.

Así, los republicanos recuperaron de forma fácil el Senado y batieron su propio récord en la Cámara de Representantes logrando 242 escaños, frente a 175 de los demócratas. Además, controlarán dos tercios de los estados. Maryland y Massachusetts que antes eran demócratas ahora pertenecen a los conservadores.

Según el sito el mundo.es, estos resultados se suman a las derrotas demócratas en las elecciones legislativas de 2012, 2010 y 2008 para convertir a Obama en el presidente bajo cuyo mandato su partido perdió más asientos en el Legislativo desde Dwight D. Eisenhower, que dejó la Casa Blanca en 1960.