El plan de seguridad electoral comenzó esta semana con la distribución de las papeletas a Huehuetenango, San Marcos y Quetzaltenango.

Los camiones que continúan con el traslado de las cajas electorales son monitoreados en la ciudad por un sistema GPS y si se desvían de la ruta, el Tribunal Supremo Electoral solicita apoyo para que la Policía envíe agentes. También contará con la vigilancia aérea de cinco helicópteros.

Los permisos para ausentarse y las vacaciones de los 35 mil policías y los 19 mil soldados fueron suspendidos hasta el 10 de septiembre.

Nuestra responsabilidad es que las elecciones se realicen con absoluta calma”, mencionó Elmer Sosa, viceministro de Gobernación.

Los tres mil 47 centros de votación que tendrán 19 mil 583 juntas receptoras de votos (mesas) serán vigiladas por tres anillos de seguridad.

El primero será por la Policía y el segundo por un patrullaje en conjunto con el Ejército, quienes también protegerán puentes, fronteras y torres de distribución eléctrica. Kenneth Monzón