La irresponsabilidad crasa de los últimos cuatro o cinco gobiernos nos ha llevado de un endeudamiento de alrededor de veinte mil millones de quetzales hace tan solo 15 años a hoy en dos mil catorce a superar la barrera de los ciento diecisiete mil millones de quetzales de deuda interna y externa, solo de intereses de esa deuda pagamos más de once mil millones de quetzales al año.

¿Que hemos ganado como sociedad con el crecimiento irresponsable y desmedido del Estado? Solo una planilla estatal de más de 320 mil empleados públicos y más de 80 mil empleados públicos pensionados o en jubilación estatal.

Que beneficio reporta la sociedad guatemalteca con más de 14 Secretarías Presidenciales y 12 ministerios? ¿Y más de diez fideicomisos que manejan decenas de miles de quetzales sin fiscalización ni rendirle cuentas a nadie?

Y, sin embargo; los activistas pro aumento de tasas de impuestos, que nunca es una mejora en la recaudación, pues no se amplía la base tributaria sino que se castiga al que ya paga impuestos, continúan en su necedad de que solo haciendo crecer al Estado a fuerza de aumentarle la tasa de los más de 19 impuestos vigentes, solo así mejorará la situación del país. ¿De verdad? Un Estado mayoritariamente corrupto que no rinde cuentas y que no castiga a los corruptos y corruptores va a mejorar las condiciones del país? Como?

Estos activistas, muchos de ellos keynesianos o antiguos economistas de la teoría de la dependencia y la periferia de CEPAL, dinosaurios fiscales que no comprenden que el aumento de tasas castiga el empleo y daña la creación de nuevos puestos de trabajos, continúan junto con el ICEFI y demás centros de activismo en pro del aumento de las tasas de impuestos, predicando el evangelio del crecimiento del Leviatán estatal. Es lamentable seguir haciendo crecer una maquinaria llena de corrupción, de sindicatos politizados y de alcaldes, diputados y funcionarios públicos que llegan a enriquecerse. La respuesta es la limitación severa de la capacidad discrecional y arbitraria del Estado de endeudarse, obligarlo por ley o por Constitución a tener todos sus presupuestos balanceados y como ingreso exclusivo la recaudación de impuestos, no la contratación de cientos de miles de deuda irresponsable, que es el ciudadano el que la tiene que pagar.

Mi solidaridad con Ricardo Méndez Ruiz

Quiero aprovechar este espacio para manifestar públicamente mi respeto y solidaridad con el columnista y periodista de opinión Ricardo Méndez Ruiz, que a un costo altísimo para él y su familia ha venido y continúa en una lucha contra los eternos enemigos de la República y la libertad. Su lucha, que es la de miles de guatemaltecos, por que se conozca la verdad de los miles de crímenes de la guerrilla, por enfrentar a los inmorales apologistas y defensores de la extrema izquierda guerrillera criminal, que en forma violenta trató de tomar el poder y en su guerra fracasada dejó miles de víctimas, masacres, secuestros, terrorismo y destrucción, es una importantísima lucha que es necesaria librar en Guatemala, especialmente hoy en día donde miles de ONG que usan la pantalla de los derechos humanos para enriquecerse vulgarmente quieren acallarlo con juicios espurios y acusaciones contra él y su familia, una familia a la que la patria le debe muchísimo. Adelante, Ricardo, tu lucha es admirada por miles de guatemaltecos honrados y trabajadores que jamás se tragarán la propaganda guerrillera.