He seguido con detenimiento el extraordinario desarrollo de la industria minera guatemalteca e internacional que opera en Guatemala, la última década. He visto el tesón de la Industria en superar y soportar toda una andanada de calumnias injustas y muchas mentiras, contra su operación y el impacto enormemente beneficioso en las regiones y municipios más pobres del país. Vi con horror como una humilde familia cakchiquel completa, desde una niña de tres años hasta el abuelo fueron masacradas recientemente en la aldea Los Pajoques, del municipio de San Juan Sacatepéquez, por el increíble pecado de disponer libre y legítimamente como la ley y la constitución le garantizan a cualquier guatemalteco, de su propiedad privada para ceder los derechos de paso para la construcción de una importantísima carretera que beneficiara enormemente a esa aldea y a todo el país.

Admiro el espíritu indomable de empresarialidad y de lucha de las operaciones mineras y de canteras y cemento de todo el país, especialmente a esa gran cantidad de pequeños y medianos empresarios del block, el piedrín, la arena de rio y el adoquín, que son también parte directa de la industria minera nacional y que tienen hoy (porque así se le antoja a la corrupta e insaciable maquinaria de endeudamiento estatal desbocado, al que eufemísticamente llamamos estado o gobierno) pagar un aumento del mil por ciento en las regalías de la minería, que por antojo completamente arbitrario, anti-técnico e inconstitucional del gobierno, deben pagar hoy todas las industrias mineras del país, incluyendo por supuesto a la pequeña cantera de piedrín o arena y a toda la industria de la construcción y a la gran industria altamente tecnificada de la minería en Guatemala, tanto de minería subterránea, como a cielo abierto. Me he tenido que enterar y leer también como Abogado que juro defender la Constitución y las leyes, al colegiarme en el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, que un Presidente y un Ministro de Estado y hasta la Procuraduría General de la Nación, en la forma más increíble, inconstitucional e ilegal, han decidido parar en seco el otorgamiento de licencias de explotación minera, porque a un puñado de ecologistas politiqueros, una micro minoría de curas trasnochados en ideologías extremistas y lo que es peor a varios grupos de choque nutridos y alentados por embajadas europeas y norteamericanas (de países donde absolutamente todos los ciudadanos gozan de los productos de la minería y tienen enormes operaciones mineras internas ellos mismos) que preferirían ver mejor a vastas poblaciones guatemaltecas hundidas en la más absoluta miseria, que ver a industrias completamente legales y legitimas prosperar y crecer, tal y como el destino y la Providencia han querido bendecirnos, con una enorme riqueza mineral, hidroeléctrica y de recursos naturales renovables y no renovables.

El salario promedio de la industria minera guatemalteca y extranjera en Guatemala, supera los 822.00 dólares al mes, o sea más del doble del salario mínimo legal y con todas las prestaciones de ley, además una sola compañía con escasos años de operar en el país, ya ha pagado más del 2,000 millones de Quetzales entre regalías, impuestos y contribuciones voluntarias, hasta antes que se impusiera arbitrariamente y sin la menor comunicación o estudios técnico jurídicos y económicos, una subida completamente arbitraria del mil por ciento en las regalías, cuando inclusive la propia industria de manera voluntaria ya había aumentado del 1% al 5% el pago de regalías de forma voluntaria y de esa forma contribuía más a las municipalidades locales y aledañas que al estado central, que ahora por supuesto, se llevará el estado central el 90% de dicho incremento arbitrario, dejando afectadas a municipalidades y comunidades aledañas de la forma mas injusta y arbitraria. Sera esto generar un clima de inversión viable para Guatemala? Sera así como se promueve el crecimiento económico? Sera así como atraeremos los cientos de millones de dólares necesarios para nuevas inversiones en minería legal y responsable en Guatemala? Hasta cuándo guatemaltecos? Hasta cuando seguiremos destruyendo a los que construyen honradamente?