Un avión de Virgin Australia que volaba de Los Ángeles a Sidney tuvo que devolverse a su ciudad de origen luego de ver cómo todos los desechos comenzaron a filtrarse en los pasillos reportó el periódico Sidney Morning Herald.

"Estábamos, literalmente, sentados en popó", contó una de las pasajeras, quien tuvo que sufrir las consecuencias del fallo en el sistema de drenaje del avión durante 3 horas. Estos tuvieron que volar con máscaras de oxígeno por este periodo de tiempo y vieron cómo los desechos comenzaron a invadir la cabina de pasajeros.

Por su parte, Virgin Australia negó que los desechos humanos hubiesen alcanzado los pasillos, diciendo que la fuga no era de los inodoros, ya que el drenaje era completamente separado. El problema se generó en el fregadero de la aeronave. La compañía alegó que la seguridad de los pasajeros nunca se comprometió, reportó el Sidney Morning Herald. A estos se les dio un vuelo gratuito de regreso y estancia en la ciudad estadounidense.