Pocas veces una película logra poner a su favor a la crítica y al jurado que premia a lo mejor del cine. “Birdman”, del realizador Alejandro González Iñárritu, lo logró. Aplaudida desde su presentación en el Festival de Venecia para su estreno, ha venido cosechando decenas de premios en casi todos los departamentos que conforman una cinta. Esta vez logró conquistar la máxima presea que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas entrega, el de mejor película. 

La comedia tras bambalinas en la que un olvidado y fracasado actor ganó por encima de la que muchos consideran representa su mayor competencia, “Boyhood”, cuya realización tomó 12 años, aunque su realizador Richard Linklater sí se llevó el galardón al mejor director.