Muaharrem es un hombre sordo de Estambul que no sabía que su hermana Ozlem, con ayuda de Samsung y Leo Burnett, le tenía una sorpresa: hizo que todo el pueblo aprendiera lenguaje de señas para darle una agradable sorpresa.

Se cruzó con tres personas, que le hablaron en su lenguaje. Él quedó confundido. Pero luego todo el pueblo le saludó y él solo pudo llorar de alegría. Y a pesar de ser un anuncio publicitario para promocionar el video call center para sordos en Turquía, a muchos este gesto (tal y como a Muaharrem), les llegó al corazón.