El asesino de Green River, Gary Leon Ridgway, fue catalogado como uno de los asesinos en serie más terribles de la historia de los Estados Unidos. Fue condenado por asesinar a 48 mujeres, aunque estando en prisión confirmaría que el número ascendía a 71.

Luego de haber admitido la muerte de todas sus víctimas, los parientes de las fallecidas tuvieron una tribuna libre para expresarle lo que sentían. Las burlas y maldiciones no se hicieron esperar.

Sin embargo, todo cambio cuando uno de los padres de las víctimas fallecidas dijo algo diferente al resto. Lo que le dijo este hombre dejó atónito a Ridgway que rompió en llanto.