Más lo fueron Jay Z y su esposa Beyoncé, al ver que el rapero y esposo de Kim Kardashian, Kayne West, se subía al escenario a hacer otra vez de la suyas e interrumpir el discurso de alguien que él no consideraba un ganador. Al momento de darse cuenta de lo que estaba a punto de ocurrir no pudieron ocultar su reacción de asombro.

Pero del asombro pasaron a la risa cuando pensaron que era una broma del rapero. La que se lamentó del hecho fue Kim Kardashian que también estuvo de acuerdo en la acción de su esposo y aseguró que le hubiera encantado que Kanye dijera algo en el escenario y defendiera "la lucha por la creatividad".