Nunca, jamás, pero nunca se estacionen en el lugar especial para discapacitados en Sao Paulo.

So pena de que les pase lo que a un pobre y humillado conductor en aquella ciudad. Como aparcó su auto en ese lugar, los vigilantes, ni cortos ni perezosos, comenzaron a llenar su auto de post its.

Pero no eran para recordarle que se fuera. Literalmente empapelaron su auto hasta que este quedó como la señal con la que se reconoce el lugar para que las personas discapacitadas puedan parquear.

Por supuesto, el conductor estaba furioso y solo despegó los papeles que cubrían su vista, mientras enfrentaba la rechifla general.

En la galería podrán ver también lo que es conocido en ciertas religiones como el "karma". Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen "ampliar galería" y luego "mostrar texto".