En noviembre de 2010, Kim Kardashian derramó cientos de lágrimas y armó un escándalo tras ver la fotos de la revista "W", donde solo estaba cubierta con pintura y resaltaba su trasero y sus senos.

El momento fue transmitido en "Kourtney and Kim take New York".  Acompañada de sus hermanas  Kourtney y Khloe Kardashian, la mamá de North West, estaba realmente desconsolada mientras llamaba a su publicista para que la sacara de esa situación.

“Estoy demasiado molesta en este momento. Ella me prometió que yo estaría cubierta por obras de arte. Fue demasiado incómodo. Te lo juro que voy a enloquecer,” decía mientras intentaba comunicarse.

“Es que me molesta demasiado, esto es realmente porno,” dijo. “Ellos supuestamente no iban a mostrar mi trasero ni mis pezones. Esto es totalmente porno”.

El drama siguió y dijo: “Nunca más volveré a desnudarme. Siento que se aprovecharon de mí. No quiero que la gente piense que para lo único que soy buena es para desnudarme”.

Pero con el tiempo, la señora West cambió de opinion y en esta semana decidió mostrar todo... de nuevo.