En 1989 un hombre salvó a un elefante de sólo tres meses de edad llamado Ndume, que había sido atacado y quedó a manos de una tribu keniana armada con palos y machetes que quería proteger sus cultivos.

Sauni, quien formaba parte de una asociación que protege la vida silvestre en Kenia, asistió al elefante tras la muerte de su madre.

Más de dos décadas después, Ndume y Sauni volvieron a encontrarse.