Este artista callejero de Colombia se ha quedado con el asombro, y dinero, de quienes lo han visto. Seguramente ha practicado durante mucho tiempo para medir el tiempo del semáforo, colocar la soga sobre la que se balancea, para practicar los malabares con las manos, el equilibrio sobre un pie y con la boca.

¡Un aplauso para este artista!