La película animada “Los pingüinos de Madagascar” tiene la intención de contagiar la acción y aventura, que son factores que destacan en el filme en el que los cuatro pingüinos y el resto del equipo se embarcan en una odisea con otro grupo de espías, “Ráfaga Polar”, para luchar contra el malvado pulpo Dr. Octavius Brine, quien quiere acabar con todos los pingüinos del mundo.
Gracias a sus memorables atributos, no se tuvo que pensar mucho para que los pingüinos hicieran la transición, y pasar de ser unos queridos personajes secundarios en la saga de  “Madagascar” a encabezar su propia épica en la pantalla grande.
 
Está Skipper, quien es el audaz líder del equipo y custodio del código pingüino. Exige lealtad, obediencia y orden a su disciplinada parvada, y no les pide nada que él no pueda hacer. Su aleta derecha, Kowalski es el cerebro de la operación y el tipo con todas las respuestas cuando los pingüinos necesitan una solución rápida que les salve la vida.
 
El tercer miembro del equipo, Rico, vive para hacer estallar cosas. Cuando Rico es mantenido a raya resulta ser un arma muy efectiva, pero dejado por sí solo es una bala perdida. Finalmente, está Cabo, si bien es el más pequeño del equipo, es quien, de todos, tiene el corazón más grande. Cabo siempre está dispuesto a enfrentar nuevos retos, pero debido a que el grupo todavía lo considera un bebé, con frecuencia es marginado durante sus misiones.
Cada uno de los pingüinos deja una memorable impresión y, en conjunto, son una fuerza digna de respeto.
 
En su empeño por detener al chiflado Doctor Octavius Brine nuestros simpáticos agentes secretos se encuentran con una sorpresa: El Viento Norte, un peculiar grupo de élite ultrasecreto que les hará la competencia.