El doctor Carsten Plischke, en su afán por facilitarle nuevamente la movilidad a "Blade", una tortuga a la que le diagnosticó que sus extremidades eran demasiado cortas y débiles para soportar su peso y le dificultaban su desplazamiento, encontró en las piezas de lego una herramienta innovadora y efectiva.

Con algunas de las piezas que su hijo tenía en casa, Plischke las adaptó con la ayuda de un adhesivo al vientre de la tortuga y logró su objetivo.

En las imágenes fotográficas y el video subido por los sitios Ruptly y BuzzFeed, se observa cómo "Blade" puede desplazarse con facilidad mientras que recupera su propia capacidad de movimiento, algo que Plischke espera que sea pronto.

* Con información de agencias y Luis Carlos Nájera