Tenían muchas cosas en común. Además de las letras, los pasajes que retrataban la historia por medio de instantes de la memoria. Ambos compartían, entre sus escrituras para el deleite del lector, un reflejo del erotismo inusual de las cosas, la sutileza y lo siniestro de la realidad.

Más allá de “Las venas abiertas de América Latina”, de Galeano, y de “El tambor de hojalata”, de Grass, queda ese vestigio humanístico de la memoria de la sociedad.

Galeano, de 74 años, falleció debido a un cáncer de pulmón. El escritor recibirá un homenaje en el Parlamento Uruguayo, donde se les han dado honores a otras personalidades de la cultura de ese país. Grass, de 87, quien murió a causa de una infección, recibió en 1999 el Premio Nobel de Literatura. En ese entonces muchos atribuyeron este reconocimiento al considerar que sus obras son fruto de retratar la cara olvidada de la historia.