Conseguir una entrevista con Tom Cruise es una verdadera misión imposible, pero después de un viaje especial hasta Las Vegas, conseguimos el mejor adelanto sobre los secretos más íntimos de lo que él mismo hizo posible para volver a filmar una quinta versión de otra "Mission Impossible".

¿Entre tantos éxitos, qué tan importante es el título de "Misión Imposible" para seguir repitiendo el mismo personaje con cinco películas?

– Es maravilloso y muy emocionante porque "Misión Imposible" fue la primera película que yo había producido y tener a un estudio como Paramount en aquel entonces... fue como cumplir un sueño conseguir que me permitieran seguir filmando más versiones. Y aquí me ves con la quinta película, 20 años más tarde.

¿Todavía se siente como la primera vez?

– Y... yo siempre voy a hacer todo lo que pueda para entretener al público y conseguir que vayan al cine la mayor cantidad de gente posible. Disfruto también de toda la colaboración que hay siempre en cualquier rodaje y ya voy por la cuarta década en el cine.

¿Con esta nueva versión hubo alguna escena en particular que haya parecido realmente una misión imposible de filmar?

– Hay dos o tres seguro. Hay una que abre con mi personaje de "Ethan Hunt" inconciente, por una especie de gas. Esta vez tenemos un gran villano que interpreta Sean Harris y él captura a "Hunt", en la presentación de nuestra nueva protagonista femenina, Rebecca Ferguson. Y la escena de lucha que vas a ver en el cine, es Rebecca peleando, sin dobles. Es increíble lo que hizo y apenas es el principio de la película.

¿Otra de las mejores escenas de acción?

– Hay otra con una persecución de autos en Marruecos con Simon Pegg. Y yo soy el que conduce el auto todo el tiempo. Todavía no puedo creer que hayan confiado en mí. Pero yo estaba mucho más nervioso que Simon, seguro. Todo lo que se ve es real. Y una vez que me subí al auto, ni siquiera me di cuenta de las cámaras, corriendo o chocando por todos lados y Simon Pegg estaba también todo el tiempo conmigo.

¿Cuál es la historia detrás de esa escena de acción?

– Hay una secuencia debajo del agua donde "Ethan" básicamente muere y lo revive "Ilsa". Pero "Ilsa" (Rebecca Ferguson) se va con una información muy vital y cuando llega "Simon", empieza todo. Jeremy Renner y Ving Rhames están en Marruecos buscando a "Simon" y a mi porque son los otros que quieren matarnos. Esencialmente, "Ilsa" se está escapando y nosotros la estamos persiguiendo mientras Ving y Renner tratan de   atraparnos. ¿Tiene sentido todo lo que digo? Pero la verdadera misión imposible fue la escena que hicimos literalmente volando afuera de un avión, de verdad.

¿Volando de verdad? ¿No hubo efectos especiales entonces?

– No.

¿Y cómo es que se te ocurrió una idea así?

– Es interesante porque Chris McQuarrie, el director me lo había propuesto "Qué te parece si te filmamos en un costado de un avión A400? Y honestamente, yo hice de todo, pero nunca algo así. Yo soy un piloto acróbata y siempre quise hacer algo parecido en cine. Así que empezamos a ver cómo íbamos a filmar y teníamos un muy buen doble. Pero obviamente, al ser piloto sé los problemas que pueden llegar a surgir con la velocidad en la pista de despegue y por la escena que queríamos filmar, necesitábamos un ángulo de ataque, en medio de muchísima velocidad. Y con varias pruebas también nos dimos cuenta que iba a necesitar que mis ojos estuvieran abiertos porque también tengo que actuar... (Risas) Y yo también quiero que el público se mantenga en el borde de las butacas. Pudimos poner cámaras en lugares donde normalmente no se puede y el público va a disfrutar algo diferente.

¿Y cómo lograste mantener los ojos abiertos con tanto viento?

– Fuimos a unos oftalmólogos que encontraron la solución con unos lentes especiales para que pudiera soportar esa clase de viento. Pero el peor problema fue el invierno de Inglaterra, la temperatura del aire, era demasiado fría. Y en escenas así, por el vestuario, tampoco podía usar protectores, así que tampoco los tuve. Eso nos preocupaba un poco, además de la temperatura. 

¿No hubo ningún accidente?

– En la segunda escena me golpeó una partícula pequeñísima que apareció de repente. Y literalmente creí que me había roto las costillas. También tuvimos que tener cuidado de los choques de pájaros además del humo del combustible. Hicimos todo lo que pudimos... Era importante para el personaje y la historia.

¿Cuántas tomas necesitaron para lograr la escena final del avión?

– Tuvimos que filmarla ocho veces por los cambios de cámara y yo también jugaba con la actuación, mientras tratábamos de solucionar los problemas con el director. Había que filmar otras tomas desde un helicóptero y creo que en la publicidad de la película se ve bastante bien.

¿Y el truco para mantenerte colgado en el costado del avión... cómo lograste que semejante "Misión Imposible" fuera posible?

– Yo estaba asegurado con un arnés al costado del avión y unas sogas me mantenían lo suficientemente suelto como para que se viera la vibración de mi cuerpo contra el avión. Recién después de atarme, encendieron los motores del avión, despegó y volvimos a aterrizar... para repetir todo de nuevo.

¿No te dio nada de miedo la primera vez, al menos?

– En realidad estaba aterrorizado y yo mismo les dije que si me veía con miedo, era pura actuación. No quería que pararan de filmar por nada del mundo. Me sentí como "Frankestein". Pero por adentro moría de miedo. La primera vez no habíamos podido probar nada y sentía la fuerza del viento que me pegaba en la cara. Yo trataba de sostenerme lo más que podía, mientras me acordaba de la escena y me fijaba si todo andaba bien. Mi cuerpo pegaba contra el fuselaje y pensaba en el ángulo de la cámaa y como podíamos editarlo todo después. Y listo. Creo que subimos hasta 5 mil pies de altura y volvimos a aterrizar, conmigo asegurado al costado del avión. Espero que el público lo disfrute. Es una superproducción mundial donde celebramos las culturas y la geografía, con escenas de acción y por supuesto muchas misiones... imposibles.