En muchos lugares, el bullying ya no es permitido. Y uno de ellos es la escuela Lincol Middle School, en Wisconsin, Estados Unidos. Allí, una porrista con Síndrome de Down, llamada Desiree Andrews, quien bailaba a su propio ritmo, comenzó a ser objeto de insultos por parte de algunos espectadores en las gradas, mientras se jugaba un encuentro de basketball.

Pero el matoneo duró poco: algunos participantes del juego se indignaron con ello y decidieron intervenir.  Encararon a los abusivos pidiendo tiempo fuera y fueron hasta las gradas. Dijeron: "No se metan con ella". Luego de esto, muchos más  se unieron a la protesta.

Ahor,a la niña tiene un grupo de protectores que caminan con ella en la escuela. Ellos también le dijeron a su Director de Deportes que le comunicara a los integrantes del establecimiento educacional que no se burlara de ella, reportó el diario local "Kenosha News". Todo sucedió el año pasado, pero hasta ahora, la historia se hace viral.

Desiree está incluida en el equipo de basketball y el gimnasio se llama "D House" en su honor.

En la galería: la historia de Sean, el hombre con sobrepeso que fue objeto de burlas por su peso, pero que en Internet recibió una maravillosa sorpresa. Para leer la información desde un smartphone o tablet, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".