Vengo trabajando frente a una cámara desde que tenía seis años. Hace 25 años que protagonizo cine ."

Russell Crowe llega muy calmado a la habitación del Hotel Four Seasons de Beverly Hills. Tomándose todo su tiempo, en el ambiente se siente la importancia de ser mucho más que el protagonista de una película.

¿La dirección de cine es una buena forma de mostrar todo lo que aprend ió trabajando delante de las cámaras, con el Oscar de "Gladiator" o las otras nominaciones de "A Beautiful Mind" y "The Insider"?

– Vengo trabajando frente a una cámara desde que tenía seis años. Hace 25 años que protagonizo en el cine. Y es una suma de experiencias bastante acumulada, adentro de un estudio. Y a lo largo del tiempo, la idea de dirigir se vuelve un concepto intelectual que ya existía antes. Empujando hacia esa meta, yo ya había filmado a lo mejor 30 videos con diferentes nombres y también tres documentales. De verdad, venía educándome en el proceso.  

¿Aprendió algo personal como actor, mirando su trabajo desde la silla del director?

– Para cierto estilo de actores, ponerse los zapatos del director es una transición natural. Yo siempre fui el actor que se concentra en la narración, buscando donde está mi personaje en la historia o como me puede beneficiar cierta película. Yo siempre me fijo en los aspectos técnicos como los lentes, como se mueve la cámara o cómo puedo generar la información que necesita el director en ese movimiento. Y para esa clase de actor, el paso siguiente no está tan lejos. Y puede sonar gracioso, pero al crear la composición, el trabajo como actor también es mucho más fácil porque puedo cortar con los intermediarios, porque sé lo que quiero conseguir.

¿Y cómo fue que se decidió finalmente a dirigir su primera película?

– En verdad surgió de la nada. Es algo que me eligió a mí, en vez de elegirlo. Estaba en medio del año profesional más ocupado que nunca, entre la mitad del año 2011 y la otra mitad del 2012. Había hecho cinco película con "Man of Steel", "Broken City", "Le Miserables", "Noah" y "Winter's Tale". Suena imposible, pero de alguna forma, cinco grupos de productores consiguieron que funcionara y por eso estuve trabajando continuamente. Y en el medio, sentí que me estaba separando de mis hijos, justo cuando me llega este guión sobre la historia de un hombre con tres hijos que van a la guerra y no vuelven.

¿El hecho de ser padre en la vida real entonces influenció en la decisión final para dirigir una película así?

– Yo soy padre de dos varones. Por supuesto es algo que me llega a un nivel bastante profundo, pero tampoco me llegan muchas oportunidades de hacer películas de guerra que muestren un balance entre el coraje y la compasión y el duelo de los dos lados del conflicto. Y por eso me llegó a un nivel tan profundo que encontré la voz que nunca antes había escuchado. Tal vez estaba esperando una historia donde me sienta responsable. Los directores que no están tan seguros de lo que quieren hacer, no son exactamente las personas con las que uno quiere trabajar. Pero cuando hablas con alguien como Ridley Scott te dice "Voy a hacer esto, esto y esto. La película va a ser así de fabulosa y necesito encontrar la única persona en el mundo que pueda contar la historia". Por eso no dudas en trabajar con él. Y cuando yo leí este guion, supe que estaba preparado, más allá de toda la experiencia acumulada y el concepto intelectual.

¿Es verdad que su padre es tal cual como el título de la película, un verdadero "Water Diviner", un "Maestro del Agua" que puede encontrar agua con una simple barra en forma de Y?

" Para cierto estilo de actores, ponerse los zapatos del director es una transición natural ... Y puede sonar gracioso, pero al crear la composición, el trabajo como actor también es mucho más fácil porque puedo cortar con los intermediarios, porque sé lo que quiero conseguir ."

– Bueno, él nunca se llamó así... De hecho, cuando empecé a comentarlo en público, me llamó por teléfono para pedirme que deje de decirle a la gente cosas así. Exactamente me dijo "Yo nunca encontré agua en mi vida", pero yo le contesté "Papá, en 1978, estábamos en Oakland, cuando salimos de casa y viste que había un grupo de personas en la calle buscando un caño de agua roto, fuiste adentro, buscaste una vieja percha de metal, la desarmaste y le diste la forma de una. Volviste a salir a la calle, la pusiste en el cesped y dijiste que rompieran ahí mismo. Después nos fuimos y cuando volvimos tres horas después, era exactamente donde ellos estaban cavando". Y mi padre finalmente me dijo "Bueno, sí, puedo encontrar un caño roto". Así que es una realidad que conozco, porque lo vi haciéndolo.

¿Conoce a alguien más que haya conseguido algo parecido?

– Sí, sí. El abuelo de uno de los guionistas, Andrew Anastasios, también era famoso como un maestro del agua en Australia. Ridículamente gracioso, por pura coincidencia, una de las personas a las que le encontró agua fue a Mel Gibson. Mel tenía una propiedad en Norlane, Victoria y el abuelo de Andrew le encontró una fuente de agua para que pudiera limpiar sus cosas y Mel se volvió loco (risas).