Rebecca Ferguson tiene piernas asesinas. Que esto no se entienda como algo grosero ni admirable, a pesar de que la actriz tiene realmente muy buenas piernas. Su personaje, "Ilsa Fausto", realmente estrangula a los hombres con sus muslos.

Todo fue parte del entrenamiento de Ferguson para su papel de asesina misteriosa en "Misión: Imposible: Rogue Nation".

Esta vez, "Ethan Hunt" (Tom Cruise) y su equipo, que incluye a "William Brandt" (Jeremy Renner) y "Benji Dunn" (Simon Pegg), se enfrentan a "El Sindicato", una organización internacional que está empeñada en destruir al equipo de "Hunt", el "IMF".

Toda una misión. Y como la actriz sueca admite: "Para ser honesta, creo que sólo ahora me estoy dando cuenta de todo lo que hice". Así que para dar sentido a todo, la actriz de 31 años habla con Publimetro sobre el nivel de entrenamiento que se requiere para hacer posible lo imposible.

¿Cómo reaccionaste cuando conseguiste el papel?
– "Era mi último día de filmación en el set de "The Red Tent" y se me informó que no podía contárselo a nadie. ¡Así que fue una explosión interna de emociones! Fue realmente increíble".

Esta es una gran producción de Hollywood. ¿El rodaje fue como te imaginabas que sería?
– "¡No! Yo creo que nadie puede imaginarse como sería trabajar en una película de "Misión: Imposible". He sido una gran fan desde el principio. Nunca supe qué esperar y nunca pude imaginar la cantidad de trabajo que se requiere para una secuencia de acción pequeña -una escena que tal vez dura un par de segundos cuando la ves- y la cantidad de entrenamiento y profesionalismo necesario para crear ese golpe o salto específico. ¡Tengo mucho respeto por todos los dobles!"

Tu papel como "Ilsa Fausto" es muy físico. ¿Cómo te preparaste para ello?
– "Hubo mucho entrenamiento. Entrenábamos seis horas al día, seis días a la semana durante un mes y medio de preparación. Y luego, gradualmente, nos mantuvimos con el entrenamiento a lo largo de la filmación, en función a la secuencia de acción que seguía. Hice un montón de pilates; me encanta ahora. Siempre me ha gustado entrenar, pero si no tengo una fecha límite o una razón para entrenar, prefiero elegir el chocolate... o una granada, pero en realidad son bastante saludables, entonces..." (risas).

Al igual que tu compañero de reparto, Tom Cruise, hiciste todas las acrobacias tu misma. ¿Fue un gran reto físicamente?
– "Fue muy duro. Era el tipo de desafío que cuando llegas a casa, te acuestas y te sientes completamente agotada, pero muy emocionada por haberlo logrado tu misma. Es una sensación increíble. Quiero decir, ¿cuántas personas necesitan entrenar para saltar de una casa en Viena por la noche? Y llegas a casa y es como, "Sufro de vértigo", pero lo hice. Eso es fenomenal".

Al saltar de la Ópera del Estado de Viena con Tom Cruise, llevabas puesto un vestido: ¿eso hizo que fuera aún más difícil para ti?
– "En realidad, el vestido era un vestido de dobles. Así que parece sexy –buen trabajo equipo de vestuario– pero también está hecho específicamente para todos los movimientos. Joanna Johnston, la diseñadora de vestuario, inteligentemente me hacía mover en el probador y me miraba a ver cómo me movía, así que ella sabía dónde poner la ranura y dónde el hombro descubierto debía ir. Ella diseñó el vestido alrededor de mi cuerpo".

¿Te dio Tom Cruise algún consejo mientras estaban filmando?
– "Bueno, ¡él es como el gran jefe de acrobacias! Tom no es del tipo de persona que impone su conocimiento sobre ti pero él contestaba todas mis preguntas. Vi cómo se movía alrededor en el set. Además, él es tan amable y acogedor con todos, lo que significa que crea un set embriagador. Él realmente da una gran dinámica. Es muy cauteloso con la responsabilidad por su propia seguridad y por la de todos los que están a su alrededor. ¡Me encantaría estudiarlo! Todavía le mando correos preguntándole '¿Me pongo una camisa blanca o una camisa azul?'" (Risas).

¿Tuviste lecciones de pelea durante tu preparación?
– "¡Oh Dios!, ¡sí! Aparte del pilates, hicimos un montón de corridas de velocidad y entrenamiento físico regular. Luego hubo un montón de masajes y estiramientos para relajar los músculos. También tuvimos entrenamiento coreográfico; trabajábamos en los movimientos sutiles de mano. ¡Parecer un agente secreto profesional requiere de mucho trabajo!

¿Tuviste que ajustar tu dieta para estar físicamente fuerte?
– "Me dieron comida increíble durante esos ocho meses. Se trataba de la necesidad de hidratos de carbono, y no la estupidez de no comer. Todo era muy sano, muy orgánico, muy verde. En realidad, nunca he estado tan pura en mi interior. Para las escenas donde tenía que correr a alta intensidad, lo que necesitas son hidratos de carbono, por lo que te daban carbohidratos buenos y todo lo necesario para esa escena específica de rodaje. Realmente traté de no caer en el chocolate -ese es mi punto débil- porque sabía que si abría la puerta, ¡me hundiría!"

¿Eres una persona aventurera en la vida real?
– "Quiero decir que disfruto de la vida de muchas maneras. Buceo, me encanta la escalada en roca, amo la naturaleza y trato de estar con la naturaleza tanto como sea posible. Pero me siento afortunada de hacer una película como ésta, donde tuve la posibilidad de desafiar muchos miedos".

Escuchamos por todas partes hoy en día que "El ser fuerte es lo nuevo sexy”. ¿Te relacionas con eso?
– "Creo que la fuerza abarca muchos aspectos diferentes: mental, físico y fuerza emocional. Creo que podría ir con ello".

¿Qué fue más impresionante?: Saltar de 120 pies de altura o trabajar con Tom Cruise?
– "¡No puedo elegir! Aunque sea una lata, voy a elegir ambas".