El esposo de esta mujer se fue de viaje durante 20 días y al regresar le tomó esta fotografía sin sospechar que se encontraría con una gran sorpresa.

Al observar detenidamente, te puedes dar cuenta que debajo de la cama (por la cabecera) se observa el rostro de un hombre escondido. Esta fue prueba suficiente para que le pidiera el divorcio. ¿Tú que hubieras hecho?