Adelgazar en Siberia puede traer una recompensa especialmente agradecida en la zona: carbón.

Cuando el veterano —y algo pasado de peso— gobernador de la región rusa de Kemerovo Aman Tuyelev prometió este año recompensar a los vecinos con 1,5 toneladas de carbón por cada 10 kilos que adelgazasen, todo el mundo pensó que era una broma.

Pero Tuyelev cumplió su promesa el miércoles cuando Yelena Salnikova, una enfermera de la pequeña localidad de Berezovskoye, recibió el un camión lleno de carbón por haber adelgazado 30 kilos (66 libras).

"Tenía insomnio, dolores de cabeza, apenas podía subir las escaleras al cuarto piso", comentó Salnikova, de 43 años, a la cadena de televisión Mir.

Su decisión de perder peso se vio recompensada el miércoles cuando las autoridades llevaron un camión de carbón hasta su carbonera y le dieron un "certificado de carbón" enmarcado por perder peso.

"Esto me ahorrará hasta 8.000 rublos (100 dólares) si hace más de 30 grados centígrados bajo cero (-22 Fahrenheit), y seguro que dura al menos la mitad del invierno", dijo Salnikova en la televisión rusa antes de empezar a meter el carbón en cubos.

Los inviernos en Kemerovo suelen ser extremadamente fríos, y los 5 grados Celsius bajo cero del jueves eran una temperatura inusualmente cálida para esta época del año.

Un portavoz del gobierno de Kemerovo dijo el jueves en Twitter que las autoridades convertirán el programa de "adelgazar por carbón" en un programa de televisión que empezará a emitirse en enero.