"Nunca debemos quedarnos parados y dejar que suceda el mal donde quiera que esté. Todos tenemos la oportunidad de defender los derechos humanos básicos, la dignidad y a todos los afectados por el VIH", menciona Naomi Watts, sobre la continua lucha contra esta enfermedad, que según la "Organización Mundial de la Salud" (OMS), ha matado a aproximadamente 39 millones de personas desde su descubrimiento en 1981.

Sin embargo, se ha presentado una mejora significativa en la accesibilidad de medicamentos antirretrovirales que salvan vidas, con los precios de tratamiento del VIH cayendo en los últimos 10 años a partir de "$10.000 por persona a alrededor de $100 - $150", agrega la Embajadora de Buena Voluntad de ONU/SIDA.

La actriz británica nominada al Premio de la Academia, explica a Metro que "una gran cantidad de personas, en todo el mundo, todavía no son conscientes de cómo protegerse adecuadamente contra el VIH y es por eso que tenemos que seguir haciendo campañas, por una mejor información y acceso al tratamiento, especialmente entre los jóvenes".

¿Por qué elegiste esta lucha en particular?

–El VIH y el SIDA afectan a las sociedades de una manera tan dura. Años atrás, cuando empecé a trabajar con el ONU/SIDA  los hechos y los números me impactaron: tantas personas no tenían acceso al tratamiento y la epidemia era alimentada por la falta de educación y el acceso a las medidas de prevención.

La epidemia del SIDA a menudo afecta a los más vulnerables de la sociedad -las personas que no tienen voz- y me pareció que podía ayudar a expresar sus necesidades y obtener la visibilidad que necesitan para encontrar una mejor respuesta al VIH.

¿Qué se siente al ser una Embajadora de Buena Voluntad de ONUSIDA de forma diaria?

–Las personas que son reconocidas tienen una oportunidad, tal vez incluso una responsabilidad de hablar sobre el VIH y luchar contra la discriminación y los estigmas asociados a la enfermedad. He tenido el honor de participar en una serie de actividades en nombre del ONU/SIDA, incluida la asistencia a reuniones de alto nivel, hablando en eventos públicos y realizando increíbles visitas de campo para aprender más sobre el VIH y cómo afecta a las sociedades, pero sobre todo, he conocido a gente increíble de todos los ámbitos de la vida, alrededor de todo el mundo, afectados por la epidemia.

¿Sientes que las cosas han cambiado desde que te involucraste en el 2006?

–Sí, hemos visto descender el número de muertes relacionadas con el SIDA en casi un 50 por ciento y  todo eso es gracias compromiso y el trabajo de muchos médicos, socios y países, que no paran de luchar - incluso cuando otros piensan que el problema ya se resolvió.

Sabemos cómo prevenir la infección y el tratamiento está disponible para las personas que viven con el VIH. La cuestión ahora es la lucha para eliminar el estigma asociado con el VIH, además de hacer que todo el mundo, en todas partes puedan tener acceso a la información correcta sobre la prevención y acceder a los medicamentos que salvan vidas.

¿Crees que el objetivo de una generación sin VIH se puede lograr?

–Sí, realmente lo creo. Tengo el privilegio de trabajar en estrecha colaboración con el director ejecutivo de ONU/SIDA, Michel Sidibé, cuyo objetivo es poner fin a la epidemia del SIDA antes del 2030. Podemos hacer esto con un "seguimiento rápido" a la respuesta al sida, centrándose en el VIH en las ciudades y en los grupos más vulnerables, como los jóvenes, las mujeres y las comunidades LGBTT. Todos debemos ser capaces de vivir en un mundo donde no hay bebés que nacen con VIH, independientemente de donde vivan.

¿Cuál es tu mensaje para la generación más joven en este Día Mundial del SIDA?

–Los jóvenes tienen el poder de cambiar sus propias vidas, pero debemos proporcionar las herramientas y el espacio para que puedan convertirse en adultos responsables.

Mi mensaje en este Día Mundial del SIDA para ellos sería mostrar la solidaridad y no discriminar. Aprende los hechos sobre el VIH y el SIDA, aprende a ser inteligente y a protegerte a ti mismo, pero también entiende lo que significa vivir con VIH. La prevención es siempre mejor que el tratamiento; Sin embargo, debemos asegurarnos de que el tratamiento esté disponible para todos los que lo necesitan. Todos la ayuda, no importa cuán pequeña sea, en este sentido contribuirá a terminar con la epidemia del SIDA.