Shelly Golay, de Wyoming, Estados Unidos, recibió el Día del Cariño un ramo de flores en nombre de su difunto esposo, Jim Golay.

Feliz día de San Valentín dulce. ¡Mantente fuerte! Tuyo para siempre. Te ama, Jim”. Esta es la nota que portaban las flores.

A Jim le diagnosticaron hace un año, en febrero de 2014, un tumor en el cerebro que no podían extirparle. Desde que supo la noticia, se puso en contacto con una floristería de la ciudad para que cumplieran su último deseo.

El hombre se propuso que Shelly recibiera flores cada San Valentín por el resto de su vida para que pueda recordarlo para siempre. Él falleció en junio, meses después de que los médicos le diagnosticaran el tumor.

“Hasta el día en que me muera, voy a recibir flores en el Día de San Valentín, y eso es otro síntoma de su amor”, dijo Shelly según el Daily Mail.

Cuando Shelly recibió las flores consultó a sus hijos sobre si fueron los responsables del regalo, al ver que no fueron ellos, llamó a la tienda para descubrir la realidad de la historia.