Admiraba a Nicki Minaj y Beyoncé y el sueño de verse como ellas le costó la vida. 

Su nombre era Kelly Mayhew, tenía 34 años y murió después de haberse inyectado los glúteos, lo cual lo hizo para verse tan curvilínea como las cantantes que admiraba. 

Por desgracia Kelly se encontró con un falso doctor que le inyectó una sustancia desconocida para aumentar sus glúteos, la cual resultó ser letal. Todo comenzó con problemas para respirar, los cuales la condujeron a la muerte .

La mujer murió ante la presencia de su mamá, quien la acompañó con el falso médico. Las mujeres se encontraba en un departamento en Nueva York, ahí fue donde le aplicaron las inyecciones. Kelly se desvaneció y su madre la intentaba salvar, mientras el doctor huyó. 

La madre de Myhew habló al 911 y los paramédicos la llevaron al hospital St. John's Episcopal, en donde murió.
 
Hasta el momento no han encontrado al responsable.