Los detalles que califican a una mujer en un certamen de belleza, como la delicadeza, la gracia y el porte de una dama, quedaron en el olvido. Cuando Sheislane Hayalla, de 23 años, comprendió que había perdido el título por una injusticia, no pudo evitar abalanzarse sobre Carolina Toledo, de 26, para arrancarle de la cabeza la corona de Miss Amazonas 2015, en la ciudad brasileña de Manaos.

"No lo hice por un impulso, sino para mostrarle a Manaos, a Brasil y al mundo que el dinero no puede comprar todo. No lo hice por mí sino por todas nosotras, porque sabíamos que la familia de Carolina le había comprado el título", reveló la finalista.

Obviamente, la reina quedó en estado de shock sobre el escenario, pero la corona restituida sobre su cabeza le ayudó a pasar el mal rato. "Ya está, ya pasó. Lo importante es que me gané el derecho de representar a mi estado", convino Toledo.