La actriz francesa interpreta a la ambiciosa y torturada esposa de "Macbeth" en la adaptación de Justin Kurzel de la obra maestra de Shakespeare, presentada en el Festival de Cine de Cannes.

Aunque la película que protagoniza junto a Michael Fassbender no haya recibido ningún premio en el concurso, Marion Cotillard habla con Publinews sobre su sueño de interpretar a Lady Macbeth.

¿Es un sueño para una actriz poder hacer Shakespeare?
– Bueno, de todos modos era el mío. Para una actriz, interpretar Shakespeare es como para un músico tocar Mozart. Es tan grande que casi no se puede creer. Sin embargo, siempre supe que me "encontraría" con "Lady Macbeth" en algún momento de mi carrera. Cuando tomé clases de actuación, otra chica interpretó una escena de la obra; fue una revelación para mí. Pero nunca imaginé que alguna vez tendría la suerte de interpretar Shakespeare en inglés.

¿Qué hace que este personaje sea tan fascinante?
– Su mezcla de humanidad y monstruosidad. "Lady Macbeth" está burbujeando con la frustración, el miedo y la ambición pero a la vez quiere deshacerse de la desesperación que la está consumiendo. Es muy fascinante tratar de encontrar el origen del mal en alguien, especialmente cuando se trata con tanta humanidad.

¿Cómo trabajaste en el acento?
– Empecé a trabajar con el texto en inglés antiguo. Algunas palabras ya no existen, como en francés antiguo, por lo que requieren una explicación rápida. Entonces, tuve que entender la musicalidad de la poesía de Shakespeare, que es muy singular. Por último, trabajé en la fonética y la actuación; fue una cantidad enorme de trabajo.

No hay teatralidad en la forma que actúas. ¿Fue una elección de dirección?
– El texto es tan enorme que teníamos que evitar eso. Lo que le importaba a Justin (Kurzel) era la intimidad de la pareja, que ha llegado a un callejón sin salida y que realmente está sufriendo. Para transmitir una cierta dulzura en los personajes, a pesar de su violencia, nos animó a, de cierta forma, susurrar nuestras líneas.

El ambiente de la película es muy duro. ¿Cómo estuvo el rodaje en Escocia?
– No siempre fue fácil, pero el clima duro se transformó rápidamente en un aliado. Hacer una toma con viento, bajo una tormenta de granizo, te pone en un estado intenso. Un día, me caí a causa del viento, era tan fuerte que necesité de cuatro personas que me ayudaran a ponerme de pie. Luché duro para encontrar mi equilibrio, pero esta lucha me ayudó a sentir la lucha que mi personaje sentía en su interior.

Después de "Dos días, una noche", con el que conseguiste una nominación al Oscar, este es otro papel serio. ¿Quieres probar algo más liviano ahora?
– ¡Totalmente! (Risas) Pero tengo que encontrar el proyecto adecuado. Tengo la suerte de experimentar diferentes matices del ser humano, pero rara vez en una comedia. Estoy realmente interesada en arriesgarme porque no me conozco a mí misma en ese género. Las pocas veces que traté de hacerlo, fue realmente aterrador. Me gustaría sentirme cómoda haciéndolo, pero es un desafío enorme.