Hace poco, se hizo conocido mundialmente un caso en el que una madre abandonó a su hijo con Síndrome de Down solo por nacer así. Su padre, el neozelandés Samuel Forrest, afirmó que ella ni siquiera había querido tocar al niño, Leo y que le dio a elegir entre ella o él. Se divorciaron una semana después.

Pero ahora la mujer, llamada Ruzan Badalyan, se defiende. Afirma que ella nunca abandonó al niño, sino que llegaron a un acuerdo en el que él se llevaría al bebé a Nueva Zelanda, ya que en Armenia no hay ni la infraestructura ni la aceptación total de la sociedad para que crezca allí un niño con Síndrome de Down.

Por otro lado, dijo que amaba a su hijo y se sintió angustiada cuando le dijeron que nació con esta condición. "Tuve que tomar una decisión. La más dura y despiadada de mi vida en horas", afirmó, mientras que manifestaba su enojo por la historia de su exmarido, quien dijo que ella no quiso ni ver al niño porque traería "vergüenza" a la familia. "Él no me dio ningún apoyo para tomar la decisión correcta y luego de esta discusión, me avisaron que dejó el hospital diciendo que se llevaría al niño y que no haría nada ante eso", afirmó en declaraciones para el tabloide Daily Mirror.

También aclaró que jamás le puso un ultimátum a su marido y que ella trató varias veces de hablar con él para hallar una solución, pero él solo la acusó. Tampoco le dijo nada cuando se divorciaron y apenas se conoció la historia a nivel mundial, Ruzan comenzó a ser acosada por varios internautas de todo el mundo por lo sucedido.

Por ahora, Sam ha recibido más de 400 mil dólares para criar a su hijo y agradeció a quienes le dieron su apoyo en Twitter. El dinero que sobre irá para fundaciones en Armenia para apoyar a padres con hijos con necesidades especiales.