Kim Kardashian posó en topless para la revista "C Magazine", en la que reveló las complicaciones que sufrió para quedar embarazada por segunda vez.

La socialité explicó a la publicación que las sesiones privadas junto a su esposo Kanye West no fueron muy "divertidas" como se supone que son.

“Podía ir al doctor en Beverly Hills todos los días a las cinco de la mañana para hacerme pruebas y ver si estaba ovulando. Lo estaba probando todo, hice acupuntura y busqué un nutricionista para comer más saludable, pensando que eso era parte del problema”, reveló.

Incluso, la hija de Kris Jenner admitió que la desesperación la llevó a practicar sexo "500" veces al día, situación que le quitó "todo el encanto" a sus encuentros sexuales.

“Sí, le quita toda la diversión. Yo decía: 'Estoy ovulando, ven a casa ahora’. Y él contestaba: ‘Espera, estoy en el estudio’”, concluyó.