Kim Kardashian ha dejado de ser la que era. Después del asalto en París, la estrella televisiva se ha alejado de todo aquello que la ha hecho famosa: las redes sociales, los eventos públicos y hasta su programa de televisión.

Además, hace unos días, la esposa de Kanye West fue captada en Nueva York, acompañada de sus hijos North y Saint. Los paparazzis tomaron algunas imágenes de Kim luciendo irreconocible.

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Estas fueron las primeras fotos de la celebridad tras el robo sufrido en la capital francesa hace una semana, cuando cinco sujetos disfrazados de policías la atracaron a punta de pistola en su apartamento de lujo y la robaron joyas por valor de 11 millones de dólares.

En la imagen, tomada en Nueva York, la más famosa de las Kardashian escondió su rostro todo el tiempo. Portaba una sudadera con capucha para no dejarse ver, olvidando sus sensuales atuendos a los que nos tiene acostumbrados.

Pero no es la única que se ha visto afectada, su hija, North, miraba a las cámaras de los fotógrafos con angustia, mientras ambas se dirigían a un automóvil estacionado frente a su vivienda en la llamada "Gran Manzana".

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La familia Kardashian-West regresó a Los Ángeles, donde tiene su residencia principal. A su llegada también fuero captados por los fotógrafos y las escenas fueron muy similares. Hermetismo total.

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Kim sigue en silencio en sus cuentas de redes sociales y ha puesto un alto al reality show "Keeping up with the Kardashians". De acuerdo con analistas de mercado consultados por la revista People, al ya no publicar en redes y alejarse de la televisión, la socialité está perdiendo un millón de dólares al mes.

El asesor financiero, Samuel Rad, explicó que la mayor parte del millón de dólares que perderá Kim proviene de lo que gana por las marcas comerciales que anuncia en sus mensajes de Twitter. Esto sin contar lo que gana por las apariciones en eventos especiales, por los cuales llega a cobrar entre 200 mil a 300 mil dólares.

Finalmente, la policía francesa sigue investigando la posible complicidad del guardaespaldas de Kim, Pascal Duvier, en el asalto.