En 2013, Justin Bieber llegó a Argentina en el marco de su última gira Latinoamericana. En ese entonces, el cantante fue acusado por la agresión a un grupo de fotógrafos y periodistas que lo esperaban afuera de una discoteque en la zona de Palermo, Buenos Aires.

El caso recorrió el mundo, pero pronto fue olvidado y pasó directamente a los archivos de los grandes escándalos protagonizados por el canadiense.

Sin embargo, la justicia argentina no cerró el caso y a través de un comunicado solicitó la detención de Bieber con ayuda de la Interpol.

El documento oficial fue publicado por el sitio "Farandulashow" y dice así:

"En virtud del llamado a indagatoria ordenado a fs. 622/631 y 693, teniendo en consideración la imposibilidad de notificar a los requeridos de esa convocatoria por intermedio del Departamento Interpol de la Policía Federal Argentina (fs. 650) y visto los infructuosos resultados de las diligencias dispuestas a esos fines, considero que es del caso ordenar la inmediata detención de los imputados Justin Bieber, Hugo Alcides Hesny y Terrence Reche Smalls (artículos 282 a contrario sensu y 283 del Código Procesal Penal de la Nación), con el objeto de cumplimentar las declaraciones ordenadas".

La solicitud realizada por el juez Alberto Baños, es para que Bieber y compañía lleguen al Juzgado Nacional de Argentina para declarar sobre el hecho por el que fueron imputados en 2013.