Justin Bieber asistió a la última noche del Festival de Coachella, realizado en Indio, California, para ver a Drake. Sin embargo, fue retenido por los guardias de seguridad del lugar, quienes le informaron que ya no podía ingresar.

El canadiense comenzó a hablar con los guardias, argumentando que poseía los brazaletes correctos. Luego de discutir por un momento, uno de los miembros del staff de seguridad le dijo que lo acompañaría al backstage, ya que era invitado de Drake. Desafortunadamente para Bieber, cuando iban caminando, un sujeto del equipo de seguridad saltó sobre él, le hizo una llave en el cuello y lo empezó a asfixiar.

Fuentes cercanas a Bieber afirman que el cantante se retiró de forma voluntaria y que está considerando tomar acciones legales contra los guardias del evento, según informó TMZ.