Justin Bieber decidió dejar el alcohol y las drogas durante dos semanas, debido a que quiere difundir la palabra de Dios.

El canadiense se encuentra en el Rancho Mirage, a las afueras de Palm Springs, California, donde pasará un par de semanas junto al pastor Carl Lentz, el mismo que lo bautizó en Nueva York hace unos meses.

El cantante desea emprender una misión religiosa y por ello se olvidará de todo lo que no tenga relación con Dios. Además, Bieber está leyendo el libro “Occupy All Streets”, que enseña a difundir la palabra y resistir las malas tentaciones, según informó el portal TMZ