Sus grandes performances y su triunfo en el Oscar hacen que veamos a Jennifer Lawrence como una de las actrices más serias de Hollywood.

Sin embargo, hay que recordar que apenas tiene 24 años y quiere divertirse y disfrutar de los fabulosos veintes. 

Por esto, Jennifer decidió disfrutar de una noche con sus amigos en Nueva York, con quienes visitó el restaurante Nobu.

El momento más divertido de la velada ocurrió cuando la actriz salió del lugar. La rubia hizo alarde de su buen humor y se mostró de lo más simpática moviendo su pelo y bailando mientras acaparaba todos los flashes de las cámaras.

Además, dejó a todos sin habla, ya que llevaba dos palillos chinos cruzados en la boca como si fueran dos colmillos largos, demostrando que no le tiene miedo al ridículo.