La mujer, de 36 años, se llamaba Ladyzunga Cyborg, pero ahora sus nuevos nombres son Abcdefg Hijklmn y sus apellidos Opqrst Uvwxyz, todas las letras del abecedario menos la "ch", "ll" y "ñ".

"Quería un nombre que no tuviera género, que fuera todo. Estuve un año creando nombres, más para molestar al sistema que otra cosa. Que la gente no pudiera nombrarme. Los primeros eran: yo soy una puta y similares. Quería que lo pronunciaran cuando me llamaran a la cita del médico, que la gente tuviera que pensar antes de decirlo. Hasta que me salió crear el alfabeto como nombre", aseguró.

El cambio de nombre le costó alrededor de unos 15 dólares, y tardó cinco días en efectuarse dicho cambio.

Ella aseguró que no busca ganar fama con este cambio de nombre. Solo pretende escapar de las normas tradicionales.